Por un lado, hay que destacar la importancia que tienen las tutorías tanto con el alumnado como con las familias. En el primero de los casos los profesores deben de reunirse semanalmente con los alumnos, ya sea de manera individual o en grupo, con el fin de desarrollar tareas propias de orientación y seguimiento del conjunto del proceso de enseñanza-aprendizaje, y también realizar actividades que contribuyan al desarrollo de las habilidades propias de distintas competencias. En el segundo de los casos la tutora o el tutor son los mediadores entre el centro y la familia, y son los encargados de garantizar un intercambio continuo y sistemático entre ambos. Además, también hay que destacar el papel del tutor o tutora ya que coordina la intervención educativa del conjunto del profesorado. Dentro de esta responsabilidad está el asegurar que todo el profesorado tiene una información suficiente del grupo y de la problemática de cada uno de ellos, así como de que existe un acuerdo a la hora de abordar las líneas básicas de comportamiento con el grupo.
Por otro lado, con respecto al papel de los padres decir que también constituyen un papel esencial en el proceso educativo, ya que junto con el profesorado son agentes básicos para la mejora de la educación.
Los padres y madres, y los tutores o tutoras legales tienen el derecho de elegir el modelo de educación de sus hijos e hijas o pupilos, así como a asociarse en defensa de sus derechos y a participar en el gobierno de los centros. También tienen el derecho de elegir la formación religiosa y moral, el centro al que quieren llevar a sus hijos, participar en el proyecto educativo, conocer las normas que regulan la vida en el centro, etc. Por último, destacar que las Asociaciones de padres y madres de los alumnos y alumnas tienen el derecho de participar en el Consejo Escolar.
Pienso que las tutorías individualizadas con los alumnos son imprescindibles, ya que es un momento en el que el profesor y el alumno pueden conversar sobre cualquier tema, ya sea de ámbito académico, familiar o personal. Al igual ocurre con las tutorías en grupo en las cuales el profesor tiene el objetivo de hablar con sus alumnos para solucionar cualquier tipo de problema, duda, etc. En estas situaciones el profesor debe mostrarse como una persona más con la que los alumnos pueden hablar, porque si no se establece conversación entre ambos el resultado entonces sería nulo.
En cuanto al contacto entre la familia y el tutor es un punto muy a tener en cuenta, ya que entre ambos tienen que intervenir en la educación de su hijo. Por lo tanto, el contacto continuo entre ambos es imprescindible, porque si una familia no se interesa por mantener contacto con el tutor entonces la educación del hijo dependerá únicamente del profesor. A mi parecer la escuela es como una segunda “casa” para los niños, en la cual ellos van aprendiendo cosas que luego aplican en todos los lugares, por lo que hay que intentar mantener un contacto entre la familia y el tutor con el fin de dar la mejor educación posible al niño. Quiero mencionar que: “las tutorías son beneficiosas si se realiza un uso adecuado de ellas”.
También, quiero decir que los profesores se reúnen entre ellos para hablar de la evolución que experimentan los niños, y a partir de esta reunión toman las medidas con el fin de solucionar determinados problemas. Para tomar este tipo de medidas antes los profesores deben de conocer muy bien a sus alumnos, con esto quiero decir que hay que conocerlos tanto dentro del ámbito educativo como fuera de él, y para conocer esto último es necesario el contacto con la familia.
Con respecto a la participación de los padres en el Consejo Escolar me parece una forma muy adecuada en la que los padres junto con los profesores pueden hablar y tomar decisiones sobre la educación de sus hijos, lo cual me parece correcto porque ambos son los principales encargados de la educación de los niños.
Para terminar decir que la educación sólo puede realizarse plenamente cuando la familia y la escuela trabajan juntas. La familia, como medio natural de desarrollo del niño, y la escuela como institución social encargada de educar, y para ello deben cooperar de forma conjunta, a favor siempre de los niños.